miércoles, 12 de junio de 2013

Calle oscura

Ya no sabía de donde encontrar fuerzas, se encontraba sola en un callejón oscuro desde pequeña. Esta calle vacía de amor, no es transitada, pocos se arriesgaron a caminarla, todos salen heridos de allí, no hay forma de entrar sin salir lastimado. 
La gente que vive a pocas cuadras de ahí, le tienen miedo a esa calle tenebrosa, los pequeños que en algún momento jugaban ahí (ya que en su momento todo fue felicidad, luz y colores) ya eran grandes y no los dejaban a sus sobrinos o amiguitos pequeños acercarse solos por miedo que se pierdan y nunca vuelvan.
 Pero hubo un caso rarísimo, de un chico, de 17 años, alto y hermoso, que al no conocer la ciudad se perdió y se encontró ahí. De repente las luces empezaron a brillar y apareció una bella jovencita, que ya desde pequeña había desaparecido. Pero ahora era una adolescente, y este chico con sólo mirarla enterneció su corazón y la calle, , esa "maldita calle", se alumbró con los faroles que ya juntaban telarañas, este chico volvió a revivirla, volvió a prenderla. De más esta decir que se dieron cuenta de que estaban perdidos buscándose. Y ustedes se preguntaran ¿pero todo tan de repente?, sí, el amor surge en cualquier lugar y momento, no sé busca, sólo aparece y se mete en vos sin preguntar. El amor siempre viene para bien, nunca para mal, para hacernos prender las luces que tenemos apagadas, esas luces que son de la esperanza, de hacernos saber de que algo todavía vive dentro nuestro, y eso vivo se llama, corazón.