martes, 13 de mayo de 2014

Come as you are

Cuando los estupefacientes se acabaron de forma fìsica para poder correr y sumergirse en lo más profundo de nuestra sangre, todo cambió.
 Sonaba Nirvana. Su banda favorita. Sus gestos cambiaban, su cara se transformaba, al principio me daba miedo, pero después fue hermoso.
Se levantó y empezó a buscar algo, no sé, quizás un encendedor, se lo ofrecí pero negó con la cabeza y sus ojos negros me controlaron, no sentía los pies en el suelo, estaba colgando.
Tenía muchos pensamientos en mi cabeza, pero el me sonreía, si él estaba feliz, qué más daba.
Seguí su juego perverso, hasta que empezó a marcar mi figura con un cuchillo. Seguía, no le pedía que pare, era excitante.
Sonaba "And i swear that i don't have a gun, no i don't have a gun." su risa se había terminado, el espectáculo ya había terminado, o.. ¿comenzado? no lo podría recordar..
Sacó algo del cajón, no lo pude ver, sólo se que una lagrima recorrió lo largo de su mejilla y entro a su boca.
Reaccionó.
En una de sus manos había una jeringa, y en la otra un arma. La jeringa contenía una última dosis.
¿Para quién sería el último gemido de placer?.
Soltó la jeringa y paró.
No podía pensar.
Disparó..