jueves, 22 de enero de 2015

Buenos Aires gigante


Recorro cada calle acompañada.
De mi mano derecha un vicio fatal, de la mano izquierda el cigarrillo.
 Las vidrieras se iluminan,
 reluciendo ofertas de todo lo que supuestamente necesitamos.
Obstante a eso, compramos y termina en un cajón abandonado.

 Nos cruzamos con mentiras y verdades, odios y rencores.
Miradas vacías y otras llenas de amor.
Gente gritando a sus teléfonos y otras sumergidas en sus auriculares.

 Frenas porque queres cruzar de vereda.
Esperamos el semáforo,
 rojo, amarillo, verde.
Puteas a un loco que casi nos pisa, pero no puteaste al destino cuando dejamos todo para estar juntos.
 Me das un beso en la frente y ya las miradas ajenas no importan, todo se desvanece y estamos sólo los dos.


 Las calles se hacen inmensas, me pierdo en belgrano y me encuentro agarrada de tu mano.
¿Que sería de nosotros si el destino no nos hubiese juntado?

Buenos Aires gigante.
¡Qué linda que sos!