sábado, 3 de enero de 2015

Una y otra vez, la sangre comienza a correr

Una vez me dijeron que cuando uno esta enojado es mucho más fácil escribir que cuando uno esta feliz. Ahora que lo pienso, entiendo que cuando estamos enojados las palabras salen sin ningún tapujo y cuando uno esta feliz cuesta decir el motivo, lo que estamos sintiendo adentro ¿por miedo a arruinarlo?
Me siento muy mal y creo que por eso encuentro las palabras justas, (no correctas), para expresarme, dejando salir toda la mierda que hay en mi.
Si supieras cuantas veces pensé en matarme, ¿seguirías tratándome así? Esa pregunta resuena en mi cabeza, cada pelea, cada vez que me haces oír "la culpa es tuya" es un motivo para apretar la cuchilla contra mi piel y dejar que las heridas internas salgan al exterior, una y otra vez.
No podes decir que me conoces si nunca viste realmente lo que me pasaba. El ardor de mis muñecas es lo que en estos momentos me acompaña por un rato, cuando la sangre sale me siento bien, pero después mi odio hacía vos, hacía tus palabras , se vuelve contra mí.
 ¿Por qué me estoy haciendo esto? ¿Por qué es el único atajo que encuentro si la puerta esta abierta? ¿Por qué tus palabras me hieren más que mi cuchilla? ¿Por qué?