viernes, 26 de agosto de 2016

¿Qué pasa?

¿Qué pasa si te digo, que ayer te extrañé? con esa violencia de un domingo de soledad, sin familia, sin vino, sin vos.
Encuentro las palabras perfectas para escribirle a ese algo, que sos y no sos. Cosas que me gustaría escupir, ¿estas ahí? Pero eso son, se piensan pero no se dicen.
También están las ganas de un cigarrillo después de haber cedido sin titubear. De saber que estas acá, pero también un poquito allá. De que mañana me tengo que ir, y que quiero fumar, pero a la vez no puedo dejar de pensar, en lo que no puedo controlar, de mi ansiedad, cosas que no creo vayas a adorar.
¿Qué pasa si te digo, cosas de más?
Estoy dejando de pensar un poquito en vos. Pero hay veces que te encuentro en cada canción, o en el perfume de un extraño al pasar, y en cada deseo estas.
El nudo en la garganta, la guitarra y la ventana, me asusté, pero esta vez no corrí, me quedé.
Todo se volvió oscuro y turbio a la vez, me cuesta escribir, la canción va a terminar, se consumió el veneno, y solo quedamos vos y yo, enredados, pero encontrando la misma salida, creo que eso nos anima un poco más, saber que tenemos a alguien en quién pensar.