miércoles, 21 de junio de 2017

Sin título

Desde un quinto piso admiro a la gente caminar. Borcegos amarillos, bolsas blancas y zapatillas combinadas. No vi todavía parejas pero nos reflejo a mi pesar.
Hace meses dejé de fumar, pero te aceptaría uno en este momento, con tal de recordar cómo llegué hasta acá.
Hace mucho no estoy triste por vos, por esto. La posibilidad de no volverte a tocar, una vez más, me sorprende por atrás.
El sol de invierno no termina de calentar, la claridad del cielo me hace querer inhalar todo este aire puro que me rodea y se va.
Compañero, acompañame a estar sola un rato más, no me dejes despertar sin tu beso en la espalda, sin tu caricia al pasar, y menos que menos, sin tu voz que me recuerda el por qué quiero intentar.